Origen del festejo del 10 de mayo (día de las madres)
La
celebración del 10 de mayo, como Día de la Madre,
utilizado para "homenajear" a las dadoras de la vida,
fue creado como una medida política para contrarrestar
las iniciativas liberales que sobre educación y liberación
de las mujeres se desarrollaban desde Yucatán,en los años
veinte.
Apoyado incondicionalmente por el diario nacional Excélsior,
el entonces Secretario de Educación Pública, José
Vasconcelos, promovió la creación de una fecha conmemorativa
que, con el paso de los años, logró arraigarse entre
las y los mexicanos.
Fue así como en 1922 surgió, desde la tribuna de
El Periódico de la Vida Nacional, una campaña mundial
con dos objetivos preponderantes: homenajear un día al
año a las madres y, contrarrestar la campaña iniciada
en Yucatán por el Consejo de Educación Pública,
que dirigía el profesor José de la Luz Mena, para
hacer conciencia a las mujeres de los beneficios de la planificación
familiar.
El diario, a cuya cabeza se encontraba el periodista Rafael Alducin,
alertó sobre los "peligros" que significaba la
difusión de "ideas" que no se circunscribían
a "nuestra moral social". De esta forma el diario se
refería a la campaña yucateca de Mena, que pretendía
la difusión del folleto "La Brújula del Hogar",
escrito por Margarita Sanger y en el que orientaba a las mujeres
sobre la forma de evitar
embarazos no deseados.
Sin embargo, desde el diario local de Mérida, El Popular,
las crónicas evidencian otra óptica. Desde sus páginas
se invitaba a la población a participar en la Conferencia
Cultural a celebrarse en la Liga Central de Resistencia del Partido
Socialista del Sureste, donde se tratarían los temas de
la profilaxis, enfermedades venéreas, artes manuales, relaciones
familiares y jurídicas, la disciplina sindicalista y los
cuestionamientos sobre la implantación en los. pueblos
de la escuela Racionalista.
Asi mismo, la campaña yucateca invitaba a analizar los
beneficios de los matrimonios naturales y del amor libre, insistiendo
en que su práctica no destruía el hogar.
Una gira de feministas en el estado, encabezadas por Nelly Asnar,
difundieron temas fundamentales como la emancipación de
la mujer y sus derechos. Sus conferencias fueron traducidas al
maya en Ticul, y establecieron comités feministas en Oxkutzkam,
Yotolín y Pustunich.
¿CUÁL ES LA HISTORIA DE TODO ESTE MOVIMIENTO?
De 1915 a 1918, el Gral. Salvador Alvarado gobernó Yucatán.
Su formación política basada en la lectura de textos
de los Flores Magón dieron pie a la instrumentación
de decretos que rompieron con las formas tradicionales de propiedad
y de régimen de trabajo.
Las reformas promovidas se encaminaron a crear un proletariado
agrícola, fomentaron la industrialización del henequén
y promovieron otro tipo de enseñanza escolar para combatir
el fanatismo religioso.
Entre las iniciativa más destacadas, se encuentra la de
promover que fueran las propias mujeres las que discutieran su
situación social y política.
Es durante su gobierno cuando se lleva a cabo el Primer Congreso
Feminista en Yucatán, al que asistieron 617 delegadas con
una propuesta central: "arraigar en los ciudadanos la convicción
de que los estímulos a las mujeres deben constituir el
máximo orgullo de todo hombre libre".
Al término del gobierno del Gral. Alvarado, ocupa el cargo
Felipe Carrillo Puerto, quien abiertamente acepta la. lucha de
clases.
Influenciado por su trabajo con Emiliano Zapata, Carrillo implanta
la enseñanza del español a los mayas, funda diversas
instituciones de educación, promulga la Ley del Divorcio,
combate a la Iglesia sectaria, impulsa las Ligas Feministas y
se opone a la existencia de espacios denominados "sólo
para hombres": cantinas, prostíbulos y palenques.
UN FOLLETO CRIMINAL
Desde la capital del país las iniciativas del gobernador
Carrillo Puerto y la difusión del folleto "La Brújula
del Hogar", calificado como "folleto criminal"
ocasionó inquietud entre los sectores conservadores.
El Congreso Feminista de 1916 había aportado valiosas reflexiones
sobre la educación tradicional a las mujeres, y las yucatecas
lograron, en 1922, una cierta organización en las Ligas
Feministas, estableciendo los "lunes rojos", esto es,
grupos de lectura mixtos que arrojaron experiencias ricas sobre
la educación racionalista.
Los periódicos de la capital y de algunos estados promovieron
la protesta de los sectores conservadores para que se iniciara
una investigación de la "propaganda inmoral"
y del propio Profesor Mena, responsable de la circulación
del folleto entre los mentores.
Por instrucciones de Vasconcelos, José María Bonilla
acudió a investigar los hechos y a "actuar con toda
energía".
Aún cuando se desconocen las medidas tomadas por el enviado
del Secretario de Educación, y ante la petición
de los Caballeros de Colón de "perseguir el delito
de imprenta por publicar un folleto sobre el control de la natalidad",
el diario yucateco El Popular publicó la respuesta del
Procurador General del Estado, Julio Aznar, en el sentido de que
las persecuciones de esta índole no pueden ceñirse
en el "estrecho y arcaico criterio moral de hondos y arraigados
prejuicios religiosos".
A pesar de que la respuesta circuló en forma local, Excélsior
reprodujo el editorial de un diario toluqueño donde se
reclama que la investigación no haya conducido más
que al silencio de las autoridades y en respuesta a la "campaña
que ha lacerado los corazones de los mexicanos" propone la
celebración del Día de la Madre el cual "presta
un servicio eminente a la moral y a la cultura de México".
Con Excélsior a la cabeza de los medios masivos, el apoyo
del Secretario Vasconcelos y la Iglesia católica, Alducin
organizó movilizaciones en escuelas de educación
elemental promoviendo la manifestación del amor filial
y el levantamiento de un "monumento de ternura a la que nos
dio el ser".
La campaña se extendió a otros ámbitos. El
"Periódico de la Vida Nacional" contó
con el apoyo de la cadena de cines Olimpia, las Damas de la Cruz
Roja y la Cámara de Comercio de los Estados Unidos Mexicanos,
la que se encargó de promover una campaña para "halagar"
a las madres con regalos de todo tipo.
El miércoles 10 de mayo de 1922, la primera plana de Excélsior
la dedicó a exaltar la labor de las madres en los trabajos
domésticos, dejando de lado el trabajo remunerado.
Así, este diario capitalino invirtió el papel que
el socialismo del sureste propuso a las mujeres.
De un papel activo de discusión y participación,
a uno que consagraba su pasividad y sus "atributos congénitos".
LA HISTORIA MODERNA
Fue en 1932 que Excélsior propuso la construcción
de un monumento en honor a las madres, anhelo que se vio realizado
e inaugurado por el presidente Adolfo López Mateos, durante
su gestión, y a quien acompañó su esposa
y Primera Dama de México, Eva Samoano.
Mientras el Papa Pío XII aplaudió el creciente entusiasmo
con el que en México se celebraba el Día de la Madre.
Excélsior borró de sus planas la causa que diera
lugar a esta celebración.
Después de 1922 no hay referencias de "folletos inmorales"
ni expresiones sobre el temor a la planificación familiar.
Durante los años siguientes, y hasta 1968, esa casa editorial
promovió concursos, festivales y homenajes para las madres
mexicanas con premios y participación de ídolos
artísticos. A partir de 1969 el espíritu inicial
de la campaña, que glorificaba la maternidad demostrando
la cantidad y la calidad con que había parido las mujeres,
se tornó en exaltar el esfuerzo intelectual de éstas.
En 1979 concluyó el ciclo de celebraciones del diario coincidiendo
con la manifestación en contra del mito de la madre organizado
por Mujeres en Acción Solidaria, nota retomada por el periódico
El Día, que explica que pese a la negativa de las autoridades
del entonces Departamento del Distrito Federal (DDF) para conceder
permisos para una manifestación de protesta contra el Día
de las Madres, el movimiento feminista efectuó un mitin
en el monumento a La Madre construido en el Parque Sullivan.
Desde entonces el trabajo de las feministas se encaminó
a cuestionar la exaltación del papel de las mujeres, sólo
como procreadora de la vida.
En 1991, el movimiento feminista, encabezado en esta ocasión
por el Movimiento Nacional de Mujeres colocó una placa
complentaria al pie del monumento a La Madre que reza: "Porque
su maternidad fue voluntaria".
De esta forma, las feministas rinden también un homenaje
a aquellas que año con año mueren por enfermedades
relacionadas con su maternidad y por aborto.
CIMAC *
La información
fue tomada del libro "10 de Mayo" de Martha Acevedo.